miércoles, 30 de junio de 2010

buen momento para admitirlo: tengo un día de mierda
A veces me da bronca no poder ponerme en pedo a modo de diversión.
También no poder tomarme una copa de vino antes de dormir o fumarme un porro para relajarme.
O tener que decir siempre no cuando me pasan el faso y entregarlo mientras lo miro con deseo.
Y no poder compartir una cervecita una tarde después de trabajar.
Pero así es la cosa por ahora, aunque podría consultar con psiquiatra. Por cierto, nunca le avisé a mi ex amado psiquiatra que lo abandoné.
Se que cualquier sustancia puede frenar, descarrilar o hacer mierda mis procesos con medicación, entonces me abstengo porque ahora me da miedo. me da miedo perder todo lo que vengo logrando.
pero me canso, me canso de obedecer. nunca fui buena para eso, ni siquiera para obedecerme a mi misma.
Son pocas pero están. Y son pocas pero frecuentes. No encajan con la buena energía que siento durante el día, con las ganas de hacer cosas, de buscar la mayor cantidad posible de momentos de felicidad por mínimos que sean.
Son noches que podrían ser oscuras. Son noches que podría llenar con radiohead, porro o cerveza, mails y llamados incorrectos, búsquedas de besos y abrazados fallidos.
Son noches que podrían terminar como tiempo atrás: con mis muñecas sangrando el dolor de mi alma y la pesadez de mi mente.
A veces intento llenar ese vacío y esa soledad, que me visitan de repente, con arte o con algo que me gustaría que sea arte. Escribo o pinto según mis ganas. Porque en esas noches no quiero mirar series, ni películas, ni televisión. Intento con la música, a veces funciona y a veces se queda corta.
La luna y yo, solas. No nos vemos pero estamos. Y digo, es soledad. Una soledad de todo. Que no me da ganas de nada, solo de hacerla pasar rápido para que con el sol me encuentro de nuevo conmigo misma o con quien pretendo ser.
Entonces, sin paciencia, me tomo un poquito más de rivotril y mezclado con el largo día de trabajo me duermo.
No sé qué es lo correcto. Sé que no quiero más errores en mi vida de este tipo porque sé que fallas voy a tener millones pero de estas no quiero más.
La soledad y el vacío si son verdaderos, si son profundos, están siempre. En este caso creo que se trata solamente de algo de mi que me visita para que no me olvide de donde vengo y que me recuerda también que no es malo estar acompañado por amigos, familia, macho o quien sea. Basta de huir de la gente que me quiere. Basta de huir. Basta de miedo y basta de creer que no tengo miedo.

lunes, 28 de junio de 2010

No sé si alguien pasa por acá y no me importa. Pero como no uso comentarios, puse un formspringme por si alguien tiene una duda, una puteada o lo que sea que quiera expresar.

Dicho esto, debo decir que ayer nos vimos. Nuestro beso reencuentro fue hermoso, largo, dulce, tierno: una delicia.
Me preguntó si lo extrañé.
Tenemos mucha piel.
Pasamos horas tirados en la cama, muchas horas, mirando tele, charlando, riéndonos en la compu y después mirando una película que yo nunca había visto y a él le encanta. A mi también me encantó.

sábado, 26 de junio de 2010

El viernes hablamos por sms y facebook, de todos modos yo me fui pensando que el jueves nos habíamos despedido. Pero el sábado, ya en el primer destino, cuando llego de comer, veo un mensaje suyo. Imaginate lo segura que estaba de que ni en pedo se iba a comunicar que dejé el celular cuando salí. Y entonces todo el resto de los días menos dos, nos mensajeamos.
Hoy chateamos por facebook y mañana me viene a visitar.
Tengo unas ganas de matarlo en la cama que nadie se imagina. Como sino existiera el mañana.

viernes, 18 de junio de 2010

Quizás lo de ayer fue la despedida porque me voy de viaje diez días y seguramente encuentre otra. Pero estoy tranquila.

miércoles, 16 de junio de 2010

Me estoy por cortar una mano para no mandarle un mensaje. Me pongo mal, sé que no es por él, porque en realidad no tengo motivos. Si no quisiera verme más no me mandaría un mensaje a la mañana diciéndome buen día, creo, ni después me mandaría un mail y más tarde me hablaría por facebook (ambos odiamos el teléfono). Pero me pongo mal igual, porque estoy re al pedo y aburrida. Y me siento sola, no de él, de todo. Y veo qué onda la gente y los que mensajeo hoy no pueden. Entonces me voy a la cama porque para mi que el no me quiere ver más pero no tiene ganas de decírmelo de una. Porque al final no lo conozco, qué se yo qué onda el mensaje de la mañana que además de buen día decía dulce.
Y estoy en la cama a punto de consumir la mierda que pasa en lo de tinelli y ruido de mensaje. Es obvio que él no es, pienso. Aunque igual me ilusiono. Y es.
Me dice que no piense que no tiene ganas de verme, pero que está saliendo tardísimo del laburo. Le contesto que pensé que no quería verme más y me escribe: Error. Después me hace una hermosa propuesta.
Y sonrío, hasta me río. Apago la tele y salgo de la cama.
Cojer no es amor, es mucho mejor.